miércoles, 27 de julio de 2011

Algunos consejos para pedir el aumento

Son consejos sacados de la web, sería bueno tenerlos en cuenta, y sigo esperando que aporten ideas de cómo enfrentarse a ésta tarea difícil, o experiencias propias para compartir, más adelante compartiré las mías.


Motivos para pedir aumento
Algunas razones a esgrimir a la hora de pedir un aumento de sueldo:
• Porque le está dando a la empresa más de lo que ella le da a usted.
• Porque no le alcanza para cubrir sus necesidades.
• Porque su sueldo es más bajo de lo que se paga en mercado para puestos similares.
• Porque sus compañeros de tareas cobran más que usted.
• Porque el "nuevo" cobra más que los que llevan varios años en la empresa (usted entre ellos).
Esta lista puede incrementarse hasta el infinito. Sin embargo no son razones de peso para negociar un aumento. Para obtener resultados es necesario llevar la argumentación hacia el lado del interés o beneficio para la empresa. Hay que presentar las cosas de manera que el empleador crea que gana aumentándole, y no dejar espacio para que piense en lo que puede perder. Su incremento salarial debe ser presentado como un buen negocio, no como una pérdida. Dé algo a cambio y posiciónese desde este "ofrecimiento". Las empresas existen para hacer negocios, esta es la clave. En última instancia su empleador tiene que ver cuanto "pierde" si no aumenta su sueldo.
Evaluar la posición
El arte de negociar exitosamente pasa por evaluar cuánto pierde el otro si no accede y no cuánto gana uno mismo. Si miramos la estrategia como una balanza, su objetivo es mirar siempre el platillo de su oponente, si mira el suyo, la angustia y la incertidumbre le harán ceder posiciones antes de lo necesario.
Para poder determinar "dónde está parado" debe evaluar muy fríamente los distintos factores que van a marcar sus posibilidades. En suma "qué hay en el otro platillo". Piense y haga un resumen de estos puntos:
• El tipo y tamaño de la empresa.
• La situación del sector en el que compite.
• La situación particular de la empresa dentro del sector.
• Las proyecciones futuras del negocio.
• Sus posibilidades de ascenso (y de un mayor ingreso económico).
• Las posibilidades de disponibilidad horaria (Si es que esto le trae otros beneficios o inconvenientes).
• Temporalidad. Hay épocas del año "más optimistas" o en la que usted es muy necesario.
• El grado de empleabilidad (si la empresa en la que trabaja le da un valor agregado por la capacitación que se obtiene, la tecnología que maneja, su posición en el mercado, etc. hace que usted tenga más posibilidades de ser contratado en el futuro).
• Otros beneficios. Viajes, seguros de retiro, cursos; piense que esto hay que sumarlo al sueldo.
• Cercanía geográfica. Piense en el tiempo total dedicado a la empresa, y si en otra usted estaría en mejores condiciones o no.
• La facilidad o dificultad de ser reemplazado. Dígase con total honestidad si será fácilmente reemplazable o se encuentra en una situación especial.
Este análisis, no es para discutir con su empleador, pero es fundamental a la hora de saber cuáles son sus puntos fuertes.



Buscar buenas razones
Una vez que tenga claro el punto anterior es hora de que prepare su argumentación central, busque una base desde la cual empezar a conversar sobre la necesidad de "corregir" los montos de los valores percibidos.
• Su conocimiento del mercado específico de la empresa.
• El rendimiento personal.
• Aportes especiales realizados y por realizar.
• Nivel de capacitación aportado (siempre y cuando esto sea aprovechable en su puesto).
• Potencial de contribución en nuevas funciones o responsabilidades.
• Disponibilidad y disposición para colaborar en el crecimiento de la organización.
• Otra oferta laboral concreta. (Este aspecto guárdelo para una apuesta fuerte, si se hace necesaria).

Pasar factura" de las horas extras impagas que usted "dona" a la organización, o de lo mucho que lo hacen trabajar allí, definitiviamente no dará resultado. No resalte los puntos malos, sino los buenos.
Usted puede ganarse unos buenos puntos a favor diciéndole a su supervisor que necesita dinero extra para capacitarse en ciertas áreas que sabe que le permitirán desarrollar mejor su puesto. A veces incluso puede lograr que la propia organización le pague los cursos que usted desea realizar, significando ello un considerable ahorro de dinero.
También puede apelar a decir que el bajo salario es un factor desmotivante para usted, a pesar de que le gusta mucho su trabajo actual y que le gustaría quedarse por mucho tiempo en la empresa.
Si nuestra tarea ha provocado mejoras en la productividad de la empresa o en cualquier ámbito en general. Recordemos que en teoría nuestro sueldo va de la mano de nuestro cargo y nuestras responsabilidades, y por supuesto, eficacia a la hora del trabajo, por lo que si estos puntos han mejorado desde la última vez que se negocio nuestro sueldo, también es justo que se actualice el monto.
Para tener a mano
A la hora de hacer algunas concesiones, es posible cambiar pesos por otras prestaciones (teniendo en claro que estos no son valores remunerativos, es decir no aumentan su aguinaldo, aportes previsionales, indemnizaciones futuras, etc.)
• Más beneficios no remunerativos (bonos, viáticos, etc.).
• Capacitación (pagada por la empresa y con flexibilidad horaria para asistir).
• Horario reducido. Reducción de las funciones.
• Nuevas responsabilidades. Incremento de las funciones.
• Cambio de sector dentro de la empresa.

Recuerda al negociar que no todo es dinero. Si la  empresa argumenta que no tiene el suficiente dinero como para aumentarte el sueldo, igual puedes conseguir otro tipo de compensación: cursos de perfeccionamiento, una promoción interna sin sueldo, unas vacaciones o un recorte de horario son alternativas que no deben dejarse de lado. En definitiva, recuerda que más que dinero, lo que buscas es un justo reconocimiento a un trabajo bien hecho.

¿Cuánto pedir?
Este tema es el punto más caliente de todos. En la actualidad las cosas son muy distintas a aquéllas en que la inflación "diluía" las diferencias de costos; en esos momentos los empleadores estaban más permeables a aumentos salariales, que indefectiblemente se trasladaban a los precios finales.  Difícilmente alguien logre un incremento superior al 5 o el 10%. Desde luego, con algunos de los valores que actualmente se manejan a nivel sueldos, estos incrementos parecen ínfimos. De todos modos siempre hay excepciones.
En la actualidad es muy difícil corregir un sueldo que inicialmente fue bajo; por eso es importante arrancar la relación laboral con montos que no estén muy deprimidos, pues después llevarlos a niveles más altos es sumamente costoso. En tal caso es aconsejable dejar estipulado que el sueldo acordado en una primera etapa, será revaluado en un lapso de 3 a 6 meses, como para dejar un período de prueba. Pero si esto no se establece de entrada, todo reclamo posterior será complicado.






2 comentarios:

Anónimo dijo...

ami me empezaron a sacar horas para pagarme lo mismo pero trabajando menos horas,pero eso, con los años ,en definitiva tampoco me alcanzaba el sueldo, asi que cuando el NO fue rotundo yo me pudse firme en que me anotaran como diseñadora, por que asi el sueldo me iba a subir , ya que me pagaban muy poco y yo desempeñaba tres tareas, diseñadora-modelista- y dibujante de estampas. Pero no quisieron saber nada y me echaron

lola dijo...

Es lamentable que la mayoría de las empresas del rubro tengan ese pensamiento tan cerrado todavía, hay empresas chotas pero que no echan, obviamente no echan para no pagar.